21.5.11

El fin del mundo... ay mamá.



Con todo esto de lo del fin del mundo, que anda muy de moda, mientras escucho a Barry White, mientras me tomo un buen vodka (Porque se terminó mi reserva de vino tinto) dije vamos a escribir algo antes de que nos cargue el Krusty, e influido por una nota que hice ayer sobre esto mismo donde decía que el mundo se terminaría y nos volveríamos Zombies (Neto no es mamada eso decía la che nota y validando la información si hay gente que se la fuma).


Así que aquí les va.

Hace unos meses, comenzó a circular una profecía que asegura que el 21 de mayo llegaría el fin del mundo. El impulsor del catastrófico anuncio ha sido un predicador llamado Harold Camping, quien se basó en cálculos bíblicos. El tema es que esos cálculos son erróneos.

El dato no es nuevo, sino que circula desde hace varios meses; sin embargo, no deja de ser preocupante. Se trata del anuncio del fin del mundo para hoy, 21 de mayo, que un predicador llamado Harold Camping hizo oportunamente a través de un curioso video. 

Le siguieron a la profecía carteles en varias ciudades de Estados Unidos y en otros lugares del mundo, de lo cual más temprano que tarde se hicieron eco los medios de todo el globo. 

“Los recientes terremotos en Japón, Nueva Zelanda y Haití son la repercusión del cambio de valores de nuestra sociedad. Todos roban, mienten y son débiles. Sus perversiones sexuales manifiestas nos están diciendo algo, que son una muestra del fin”, afirmó oportunamente el predicador, quien aseguró pasar unos 70 años estudiando la Biblia y afirma haber desarrollado un sistema usando matemáticas con el que puede interpretar las profecías del texto. 

De acuerdo a sus cálculos, el 21 de mayo se cumplirán 722.500 días desde el 1º de abril después de que Jesús muriera a los 33 años cuando fue crucificado. La cifra de 722.500 se consigue multiplicando los números sagrados (cinco, diez y diecisiete) juntos dos veces.

La supuesta precisión en la predicción de Camping —valga la cacofonía— provocó caos a nivel mundial y las voces de alarma comenzaron a recrudecer en las últimas horas a medida que se acerca el momento de la eventual catástrofe.

Es que, según Camping, mañana a las 18 hs de California (22 hs de la Argentina) el dos por ciento de la población mundial será llevada al paraíso, pero el resto irá a parar directamente “al otro lado”. 

¿Es así? ¿Acabará mañana el mundo? No es algo imposible —las casualidades existen—, pero sí es improbable que ocurra de la manera que lo plantea el predicador. No existe evidencia que vincule los movimientos sísmicos referidos por Camping — en Japón, Nueva Zelanda y Haití— con “cambio de valor” alguno, sino más bien con movimientos de las placas tectónicas de la Tierra.

Por otro lado, no existe científico o teólogo que pueda dar la fecha exacta de la muerte de Jesús —no solo no se sabe el día exacto en que murió, sino que tampoco se ha podido precisar el año—, por lo cual el cálculo efectuado por Camping cae en saco roto.

No es la primera vez, ni será la última, que alguien asegure que el mundo se terminará de manera apocalíptica. Ya en 1843, William Miller, fundador del movimiento de los Adventistas del Séptimo Día, aseguró que, luego de estudiar atentamente los Libros de Daniel y del Apocalipsis, el “juicio final” llegaría el 23 de abril de 1843. 

Al fallar la predicción, cambió la fecha al 7 de julio de 1843, luego al 21 de marzo de 1844 y finalmente al 22 de octubre de 1844. De más está decir que jamás pasó nada.

A esto debe agregarse que supuestos “egiptólogos” vaticinaron que el fin del mundo llegaría en 1881 y que dirigentes de una secta rusa denominada Hermanos y Hermanas de la Muerte Roja predijeron el mismo acontecimiento para el 13 de noviembre de 1900, lo cual provocó suicidios masivos entre sus seguidores.

Como puede verse, no hay nada de qué preocuparse. El Apocalipsis puede ser que llegue algún día, pero no será hoy.


18.5.11

Ironía



“Ignoras a la persona que te adora, adoras a la que te ignora, amas a la que te lastima y lastimas a la que te ama”.

Estas palabras hicieron mucho eco el día que las leí en mi twitter, y más aun, por la persona que las había escrito.

Me queda claro que en esta vida siempre estamos inconformes con lo que tenemos y por alguna extraña razón, en ciertas etapas de nuestras vidas nos hemos vuelto masoquistas y vivimos del dolor por querer tener algo, que de cierta forma creemos que nos pertenece, pero lamentablemente no es así.

En el paso de mis años me ha tocado vivir a fondo esta situación, ya sea con mi familia, amigos y esta yo mismo lo he experimentado en carne propia.

He visto sufrir a mis amigos por esa persona que no los pela, cuando tienen detrás de ellos (as) infinidad de gente que los idolatra, también he visto el otro lado donde hay quienes mueren por ellos (as) y ellos ni se inmutan, es más ni se dignan a voltear a verlos (as).

Pero, ¿Por qué hacemos esto? ¿De plano estamos condenados a ser infelices como lo dice la mitología griega (véase el post de Almas Gemelas de mi blog http://ivanrogelio.blogspot.com/2010/05/almas-gemelas_21.html)?

Yo creo que no, yo creo que en parte se debe a que idealizamos de más a las persona con las que queremos estar, formamos castillos en las nubes y cuando nos damos cuenta, somos participes de algo que no es real y que nos lastima.

“Tú eres especial por ti, no por mi”

Muy cierto, cada uno de nosotros somos seres únicos e irrepetibles, y cada uno de nosotros tenemos cierta magia en nuestro interior, lamentablemente muchos necesitan ese motivante que los haga explotar esa magia, ese plus, no todos somos capaces de hacerlo por sí mismos, lamentablemente tenemos cierta dependencia a algo o a alguien para hacer ciertas cosas, idealizamos a las personas y los ponemos muy en alto, y no digo que no esté bien, pero debemos de ser consientes de que son humanos y también se equivocan; lo confieso, yo, para conseguir mi independencia emocional primero tuve que salir de un hoyo mega cañón, motivado gracias, a otra persona.

He aprendido a que mi felicidad no debe depender de alguien más, sino de mí, yo soy feliz porque quiero ser feliz, porque para eso vine al mundo, y gracias a eso, sé que pronto llegará esa persona con la que compartiré mi vida y será genial porque no recargare en ella esa responsabilidad de hacerme feliz sino al contrario compartiremos nuestras felicidades y la haremos una sola, cursi o ridículo, tal vez si tal vez no, júzguenlo ustedes.