31.3.12

10 puntos para disfrutar la vida.


La verdad es que no importa si te haz caído una o dos veces o ninguna… Siempre estás empezando de nuevo.

En el fondo no hay nada que hacer,  siempre tendrás dieciocho, porque eres joven solo una vez, pero inmaduro para siempre.

No hay instrucciones para crecer, pero si las hubiera serian estas:

1.- Haz una lista de todo lo que no te gusta de ti y luego tírala, eres el que eres y después de todo no es tan malo como te imaginas.

2.- Tira el equipaje de sobra, el viaje es largo, cargar no te deja mirar hacia adelante y además jode la espalda.

3.- No sigas modas, en diez años te vas a morir de vergüenza de haberte puesto eso de todas maneras.

4.- Besa a tantas (os) como puedas, deja que te rompan el corazón, enamórate,  date en la madre y vuelve a levantarte. Quizás haya un amor verdadero, quizás no, pero mientras lo encuentras... Lo bailado ¿Quien te lo quita?

5.- Come frutas y verduras… Neto, vete acostumbrando que no vas a poder tragar garnachas toda tu vida.

6.- Equivócate, cambia, intenta, falla, reinvéntate, manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. Real, no pasa nada, sobre todo si no haces nada.

7.- Prueba otros sabores de helado, otras cervezas, otras pastas de dientes, arranca el coche un día y no pares hasta que se acabe la gasolina.

8.- Empieza un grupo de rock, por qué no, toma clases de baile, aprende italiano (o el idioma que se te hinche el huevo), invéntate otro nombre, usa una bicicleta, diviertete más...

9.- Perdona, olvida, deja ir, decide quien es imprescindible, mientras mas grande eres más difícil es hacer amigos de verdad, y más necesitas quien sepa quien eres, sin que tengas que explicárselo. Esos son los verdaderos amigos, cuídalos y mantenlos cerca.

10.- Aprende que no vas a aprender nada, lo bueno es, que no ha y examen final en esta escuela, ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de exalumnos.

Disfruta cada momento de tu vida…


27.3.12

Te Digo Adios.


Curiosa que es la vida, y parece que a mí si me da buenas señales dependiendo de la etapa en la cual ande…
Estaba leyendo un texto de la sexóloga Elsy Reyes, (debo confesar que me he vuelto fan de esta mujer) y encontré algo que es muy cotidiano y muchas veces nos negamos a ver.
En ocasiones somos hipercomplejos, aún cuando de verdad estamos en contacto con nosotros y tratamos de conocernos. Porque hay quien nunca se voltea a ver ni a analizarse o preguntarse qué quiere o quién es, incluso. Cargar con un amor pasado no siempre implica el seguirlo llorando o extrañando al grado de debatirte entre llamarle o seguir sintiendo el corazón en flamas ante su ausencia.
Muchas veces la relación pudo haber acabado hace años, y puedes  estar con alguien más con quien te sientes pleno pero de pronto te descubres recordando con añoranza, o si te enteras de algo de su vida se te mueven fibras tapetudas. No entiendes por qué aún puedes encelarte o enojarte o preocuparte por alguien que ya es tan lejano a ti.
Eres víctima del antiguo apego, que crees resuelto. Porque es obvio que hay quien permance en relaciones asquerosas porque justo no han podido vencer su apego, que nada se parece al amor o a la verdadera convicción de construir una vida en común; es vil apego, vil codependencia sostenida en el pánico de replanetarte y rediseñarte; por ende a cambiar (a casi nadie le gusta el cambio). Y ahí te ves, según tú desapegado pero con constantes arrebatos o focos rojos que te indican lo contrario. Lo sueñas, andas de metiche en sus redes sociales ‘nomás pa saber, por ‘mera curiosidad’ (ajá)’. Claro, no vas a olvidar, a menos que padezcas Alzheimer pero notas que la carga emocional sigue latente. ¿Por qué?
Puede ser ego, el saber que no fuiste indispensable para que siguiera (obvio), y piensas ‘yo también seguí, tons estamos a mano’.

O porque creíste que le iba a costar más continuar: a mí que nadie me niegue que se saborea el ego cuando alguien le comenta que su ex de hasta años nunca volvió a estar con alguien ‘tan especial como tú’, ‘o tan contenta como se veía contigo’.

Y por otro lado, porque pudieron quedarse situaciones sin resolver, círculos sin cerrarse. Nunca hubo oportunidad de pedir perdón o de mentar una madre pendiente.

Eso es una de las máximas. De acuerdo a algunos terapeutas no necesitas volver a verlo o tener contacto para hacerlo. Puedes escribirlo y después romperlo tantas veces como sean necesarias, puedes meditar y visualizar que le devuelves su energía, puedes decírselo imaginando que lo tienes de frente y así miles de estrategias dependiendo la rama. Cada quién. Pero no cerrar ciclos es una de nuestras grandes fallas. Vivimos en no conclusiones.

Y entre otros factores es una de las razones por las que no podemos dejar ir.

Y bueno, si hay situaciones que lo promueven, más. Como el hecho de no haberte encontrado con una pareja que te llene o con quien encuentres la armonía y la paz que deseas o porque justo lo que más odiabas ahora lo extrañas. Decepciones. Complejidades. El mismo ego alimentado o dolido es sintomatología de ese no cierre de ciclo. Pero dense chance de cerrarlos, de despedirse como cada quién conciba de esa carga emocional y sí, un cliché, pero quédense con lo bueno, el veneno no les sirve de nada. Ya aprendieron de él, ya le dieron un buen trago. Tengan el placer de decir con toda honestidad: ‘Te dejo ir en paz y armonía, gracias por el aprendizaje. Estás fuera de mi camino’. Sin rencor. Todo está dicho y lo que sucedió fue lo mejor.


25.3.12

De amantes a amigos.


Que tonto fue alejarnos y decir "tan amigos como siempre" cuando nunca fuimos amigos.
Este post lo escribo ya que ando pasado por algo similar… Eso de ser amigos después de ser novios o amantes pues no es nada fácil.
Yo he vuelto a salir con mi ex y estamos dándonos la oportunidad de volvernos a conocer… Aclaro, el volvernos a conocer no quiere decir que ya regresamos, nos estamos dando una segunda oportunidad, primero como amigos y después, pues ya Dios dirá, el punto es que a lo que quiero llegar es a lo siguiente.
Si bien terminar con alguien es triste y doloroso. Se ha invertido mucho tiempo y energía y cuando la relación acaba muchas veces no queremos dejarla ir por completo. Entonces es cuando surge la pregunta. ¿Podemos ser amigos después de haber sido amantes?
Como en todo lo que tiene que ver con el amor no existe una única respuesta. Pero si se está terminando con alguien y surge la pregunta, hay que considerar varias cosas antes de aceptar pasar de amantes a amigos.
¿Por qué ha terminado la relación? Esto por supuesto es determinante para saber si vale la pena seguir como amigos. ¿Hubo una infidelidad o engaño de parte de alguno? ¿Terminamos por acuerdo mutuo o fue uno de los dos quien decidió la ruptura? ¿Cuánto tiempo duró la relación?.
Es fundamental pensar en ti y observar tus propios sentimientos para saber si realmente es algo que te beneficiará personalmente. En muchos casos estas relaciones “amistosas” entre ex-amantes suelen acabar peor y ser más dolorosas que cuando terminó el propio noviazgo o matrimonio.
A mi parecer, si no hay nada tan fuerte como los hijos en común que los sigan uniendo no hay nada tan sano como aprender a decir adiós para siempre.
Es muy normal que la persona que decidió terminar con la relación se sienta culpable y quiera intercambiar una cosa por la otra. “No quiero ser tu pareja, pero mejor somos amigos”. Inicialmente puede resultar como un paliativo para el dolor de la separación. Caer en esto no es más que sucumbir a una actitud pueril, sin importar en cuál de las dos posiciones estés. ¡Evítala!
Hay que diferenciar entre terminar bien y volver a ser amigos. No porque hayas dejado de amar a alguien o esa persona te haya dejado de amar a ti la tienes que odiar. Una cosa es poder encontrarse casualmente y actuar de forma civilizada, lo cual es muy sensato; la otra es ser amigos y seguir saliendo juntos, hablando por teléfono como si nada hubiera pasado.
Esta segunda suele terminar mal. Sólo relaciones muy maduras logran soportar esta clase de estrés, sobre todo cuando alguno de los dos se involucra en otra relación sentimental.
Es importante que te preguntes si el ser amigos no te va a hacer más difícil seguir adelante con tu vida. Es duro terminar una relación, pero es más duro irla arrastrando de por vida.

No hay nada como decir adiós y volver al mundo de la soltería con dignidad, eso seguramente te hará más fácil encontrar a alguien más.

Y si por algún motivo vuelves a salir con tu ex, ya que el destino, o como quieras verlo se empeña a volverlos a juntar, como es mi caso, pues disfruta el momento sin tener alguna expectativa,  así, si no llegan a regresar, de menos ya disfrutaste el momento.

Recuerden que: El chiste de ser felices es disfrutar del viaje, el punto al que e llega al terminar dicho viaje será consecuencia de cuanto pudimos disfrutarlo o no.